Archivos de viajar a borneo
La selva en malasia
A TRAVÉS DE LA SELVA.
Inicié el itinerario en Kuching, capital de Sarawak, con rumbo sur, hacia Longhouse Kesit, ubicado a orillas del río Lemanak. Luego de tres horas de andar por una ruta rodeada por campos de arroz y plantaciones de palma aceitera, llegamos a orillas del río Lemanak, donde nos aguardaban dos jóvenes listos para trasladarnos en una piragua de madera. Navegamos a través de la exuberante selva borneana. Yo iba atento a los sonidos que llegaban del interior de la jungla; ansiaba ver un orangután, ésos que sólo se puede encontrar aquí y en Sumatra, pero no tuve suerte. Llegamos. El sitio es paradisíaco, y la aldea, pequeña y modesta. El longhouse es una construcción de madera, rústica, hecha sobre pilotes para evitar que se inunde con las crecidas del río y las lluvias que trae el monzón. Tiene un larguísimo pasillo, el ruai, que es el espacio comunal. La ropa cuelga de las ventanas, y los granos de arroz se secan a la intemperie, bajo el sol abrasador del trópico. Aquí conviven unas veinte familias, pero cada una tiene su propia tierra, sus pollos, sus chanchos. Dentro del hogar, no hay divisiones, todos ocupan la misma habitación. “Aquí todos saben lo que estás haciendo -comenta nuestro guía-, la única privacidad es la red para mosquitos”, bromea. Un anciano totalmente tatuado teje con parsimonia una red de pesca. Pido permiso para retratarlo; él me regala una sonrisa y sigue con su trabajo.
