Archivos de arte mudéjar

Templos del arte mudéjar


El carácter impuro del mudejar, su porosidad, le hizo convivir con estilos tan aparentemente antagónicos como el gótico. Entre ambos no hubo discusiones: llegaron a crear un duradero matrimonio en iglesias como Santa Catalina de Alia (Cáceres), donde se incorporan arcos apuntados y bóvedas de crucería. Un templo representa como ningún otro el difícil tránsito entre los siglos XIV y XV: Nuestra Señora de Fini-bus Terrae, en Almendral (Badajoz), iglesia del desaparecido convento de las Agustinas. Su ábside exhibe dos bandas de ladrillo en forma de dientes de sierra.

Etiquetas:

Estilo mudéjar


Por otro lado, el reino nazarí de Granada fue una referencia constante en los flujos culturales, intensificados más o menos según los contactos políticos y amistosos que sostenían ciertos monarcas. El caso de Pedro I y las semejanzas de su palacio sevillano con el de los Leones, en la Alhambra, de Mohamed V nos sirve como ejemplo de tal intercomunicación. Cuando, en 1492, la conquista de Granada puso fin a la presencia de estados islámicos en la Península, el arte de síntesis llamado mudejar era ya un vocabulario común, al margen del origen étnico, religioso o territorial.
Pero retrocedamos otra vez en el tiempo. En 1212, la batalla de las Navas de Tolosa supuso el fin del dominio al-mohade -que, con sus peculiares conceptos religiosos, dificultó la convivencia y alentó las tensiones migratorias ya comentadas- y la conquista escalonada del valle del Guadalquivir: Córdoba(1236), Sevilla (1248) y Algeciras (1344), completando el espacio andaluz medieval cristiano. A la vez, en la zona oriental se definía el reino nazarí de Granada, integrado en la monarquía castellana a fines del siglo XV
Los avatares históricos de la Reconquista marcan cuatro centros artísticos mudejares: las tierras del valle del Duero, la ciudad de Toledo, el Reino de Aragón y la Andalucía del Guadalquivir y el Reino de Granada. Cada uno tenía sus características, aunque con elementos y formas de expresión artística comunes: la estructuración de las ciudades, la utilización de ciertos materiales y técnicas precisas y la definición de espacios arquitectónicos.

Etiquetas: ,

Arte mudéjar


Por añadidura, aquellos que quedaron en tierras de Andalus comenzaron una emigración pausada y continua hacia los reinos cristianos, que aumentó con la posterior intransigencia de los almohades. Es más, tras la llegada de estosen 1148,los expulsados por los almorávides serían autorizados a regresar a la Península, noticia recogida en la Crónica de Alfonso VII:”[…] en aquel tiempo, muchos miles de peones y jinetes cristianos, con su obispo y gran parte de los clérigos, que fueron de la casa real de Alí y su hijo Taxufín, atravesaron el mar y vinieron a Toledo”. La nueva migración hacia tierras cristianas procede ahora, pues, de los centros urbanos más significativos del norte de África.
Pero no sólo se trasladaron los mozárabes a las zonas cristianas. Las condiciones de conquista, sobre todo en el bajo Guadalquivir, supusieron la migración de musulmanes hacia territorios aún islámicos (Granada) o a los reinos del norte peninsular. Un documento del rey Pedro III de Aragón, expedido en 1285, ofrecía beneficios económicos a los repobladores infieles que se asentaran en sus territorios. Efecto del mismo fue la constitución de la morería de Teruel.
Estos movimientos de población de distinta cualidad aportaron propuestas estéticas contemporáneas a su momento histórico y sirvieron para vivificar el debate artístico en los lugares donde se asentaron. Además, principalmente tras la conquista del valle del Guadalquivir y ciudades como Córdoba o Sevilla, las edificaciones islámicas jugaron un papel importante como modelos. No sólo los grandes monumentos, sino toda la arquitectura civil, habitada por repobladores cristianos, como había sucedido en Toledo.

Etiquetas: ,