Archivos para agosto, 2012

El puente blanco en Bilbao



El puente Blanco (Zubi Zuri, en euskera), diseñado por Santiago Calatravaen1997, es una estructura arqueada de casi 300 toneladas de peso y cuatro metros de ancho. Su pavimento está construido con vidrio.

Etiquetas: ,

El puente de vizcaya


Originariamente era un paso levadizo que facilitaba el tráfico naval, hoy absorbido por el puerto exterior. De ahí que sus hojas permanezcan cerradas y sólo se abran en ocasiones especiales. Esta estructura de hierro, que conecta el centro urbano con Deusto y San Ignacio, fue empezada en 1932 y reinaugurada en 1938.

Etiquetas: ,

Bilbao y su turismo


Construido en 1878 por Adolfo Ibarreta, simboliza la expansión de Bilbao hacia el primer Ensanche del siglo XX. En la nueva zona urbana se establecieron las instituciones financieras, la Bolsa y las sedes de compañías navieras, mercantiles e industriales. Fue reedificado tras su destrucción en 1937.

Etiquetas:

Bilbao y su puente


Este antiguo paso obligado para el comercio entre Vizcaya y Castilla toma el nombre de la iglesia aledaña, con la que aparece en el escudo de la villa. Durante cuatro años coexistió con un puente gótico, demolido en 1882. El actual, concluido en 1878, se reconstruyó tras su voladura durante la Guerra Civil.

Etiquetas:

Puente de euskalduna


Ubicado junto al palacio homónimo, también llamado de Congresos y Música (al fondo), es el único de la ciudad con acera cubierta: una amplia marquesina protege la vía peatonal contra las lluvias. Su estructura metálica, de trazado curvo, mide 250 metros de largo y 27 de ancho y fue construida en 1997 por Francisco Javier Manterola.

Etiquetas:

El puente colgante portugalete


Popularmente conocido como puente Colgante, conecta Portugalete y Las Arenas mediante una barquilla transporadora. Un ascensor permite visitar la pasarela superior de este monumento de la industrialización, inaugurado en 1893.

Etiquetas: ,

La cultura de calculta


La vida cultural es aquí más rica que en otras ciudades con mayor pujanza económica: obras de teatro, conciertos y recitales de poesía se anuncian todos los días en los periódicos locales.
Y luego resplandece la belleza furtiva de algunos de sus rincones: los vendedores de claveles entre la neblina a orillas del Hooghly; la perspectiva majestuosa del Maidan; el interesantísimo Museo Indio de Arqueología; la catedral de San Pablo; o el Marble Palace, un edificio del siglo XIX, destartalado y lleno de polvo, pero surrealista y fantástico, que alberga una curiosa colección privada de esculturas y pinturas.
Uno de mis viajes coincidió con una huelga salvaje de siete pilotos de Indian Airlines: protestaban por la decisión de la compañía de destinarles a Calcuta. ¡Ni siquiera los indios quieren vivir aquí! Al igual que la mayoría de los visitantes extranjeros, ellos prefieren recordar la ciudad como una experiencia más en sus vidas, una oportunidad de ser testigos de lo peor que puede ofrecer la existencia. Pero nada más lejos de la realidad: Calcuta es el lugar idóneo para replantearse la escala de valores y curarse el “mal de civilización”.
A los depresivos de los países del Primer Mundo yo les recomendaría, pues, venir aquí. El éxito terapéutico está garantizado. La ciudad no cambia, pero transforma a quienes la conocen. Pobre, sucia y caótica, pero ante todo generosa. Es la paradoja de Calcuta.

Etiquetas:

Aljarafe sevillano


Por el Aljarafe sevillano abundan los templos cuyas techumbres responden a estos mismos principios estéticos. Un itinerario rápido nos lleva hasta Sanlúcar la Mayor, donde las iglesias de Santa María, San Eustaquio y San Pedro conservan elementos de tradición almohade; Aznalcóllar, con la Capilla del Cementerio como ejemplo de la mezcla de estilos; Aznalcázar, cuya iglesia de San Pablo es considerada una de las obras maestras del mudejar sevillano; y Gerena o Benacazón, con sendos templos que mantienen arquerías y portadas de tradición mudejar. Por aquí, los mismos topónimos delatan los orígenes árabes, raíces bien perceptibles en el templo de la Oliva (Lebrlja), entre las aguas de la ría del Guadalquivir.

Etiquetas:

Algo de historia de Andalucia


Andalucía.
El año 1212 constituye el principio del fln de la hegemonía árabe en la Península. Alfonso VIII murió dos años después de haber vencido en la batalla de Las Navas de Tolosa, y su hijo Fernando III el Santo continuó la labor conquistadora frente a las debilitadas legiones almohades: Córdoba cayó en 1236, y Sevilla, en 1248. Mientras el oriente andalusí definía las fronteras del incipiente Reino de Granada, la Andalucía reconquistada repobló sus ciudades con cristianos viejos y mudejares. Toda Andalucía, en mayor o menor medida, es heredera del arte de los últimos. Sus patrocinadores, creadores y beneficiarios se sucedieron desde principios del siglo XIII hasta mediados del XVI, cuando la expulsión de los últimos moriscos puso punto y final a la presencia musulmana en la Península. Así, los trabajos mudejares llegaron no sólo a los edificios de las grandes ciudades, sino también a todos los rincones de la Málaga penibética, la Almería alpujarreña o la Huelva minera. Las tributaciones de los musulmanes que se quedaron en las tierras reconquistadas del sur pagaron con creces su obediencia a la Corona cristiana. Años antes de acabarse el siglo XIII, queda fijada una sólida diócesis en Córdoba, fruto de la creación de hasta catorce parroquias que ocuparon los solares de viejas mezquitas. Muchas de estas iglesias han sufrido remodelaciones que, de algún modo, falsean sus orígenes mudejares. No obstante, numerosos elementos arquitectónicos que definieron aquel gran estilo siguen presentes en templos de tanto abolengo como San Pedro, San Andrés o la iglesia de San Lorenzo. La soberbia techumbre de San Pablo, de par y nudillo, descansa sobre los muros colosales del templo; su cascarón está finamente labrado, con ornamentos que evocan la geometría y los jeroglíficos cúbicos y trianguiares. Más adelante, en el siglo XIV, nuevas obras mudejares -el Patio Morisco y los baños- serán añadidas a los Alcázares de los Reyes Cristianos. Ya en el XV, la propia catedral recibirá algunos elementos de este estilo híbrido. Tras la conquista de Sevilla, muchas de sus mezquitas fueron reconvertidas en iglesias, mientras que otras se edificaron de nueva planta. En ambos casos, las técnicas constructivas y esquemas decorativos de origen islámico almohade se mezclaron con los nuevos postulados góticos, creando un estilo genuinamente sevillano. A él se adscriben iglesias como la de Santa María, Omnium Sanctorum, San Marcos y Santa Catalina, o las muestras civiles de la Casa de Pilatos y el palacio de los Condes de Altamira.

Etiquetas: ,

Tour a la india


Aparte de la religión, la política, la anarquía y el caos marcan la vida de la capital de Bengala. Y sin embargo, es una de las urbes más seguras de la India. Una mujer puede pasearse de noche o de día por todos sus barrios con toda tranquilidad. Los extranjeros también. Es lo insólito de este lugar, una calamidad perpetua que se redime constantemente. A ello ayudan sus poetas y artistas: no es casualidad que el mayor director de cine indio, Saty aj it Ray, fuese oriundo de aquí.

Etiquetas: ,

Página siguiente »