Viaje a salvador de bahia


Una perla en el norte de Brasil.

Playas soñadas, historia colonial y sincretismo étnico se combinan a gusto del turista a toda hora del día. A 1.500 kilómetros de Brasilia, reculada sobre el Océano Atlántico, la fina arena amarilla y un mar azul impasible delimitan las playas de Salvador de Bahía, ciudad capital del estado de Bahía. La infraestructura turística de Salvador está considerada una de las más completas y más modernas del Brasil, principalmente en lo que se refiere al alojamiento. En la ciudad se encuentra hospedajes que satisfacen todos los gustos y todos los niveles de exigencia, desde albergues para turistas jóvenes hasta los más sofisticados hoteles de categoría internacional para quienes buscan el mejor confort.
NI unos ni otros podrán pasar por alto el atractivo histórico de la ciudad. Día y noche. Para el calor del día, las playas de Salvador se adaptan a todo requisito. Las más cercanas al centro de la ciudad, como las de Pituba, y las más apartadas, como las de Isla de Comanda-tura, son garantía de agua transparente y un entorno natural conservado de modo que la majestuosidad de lo silvestre siempre se destaque. Ni los zumos frutales, ni las mterrninables caipirinhas, ni las cervezas forzosamente heladas -que se venden al paso en tres de cada cuatro esquinas- deberían descartarse como un bastón con el cual aligerar el paso sobre las calles angostas, coloridas, empedradas y siempre calurosas del Pelourinho, la zona más antigua y actual casco histórico y turístico de una ciudad que lüe capital de Brasil hasta 1763. Con alrededor de tres millones de habitantes, en un óchente por ciento negros descendientes del tráfico de esclavos originarios de Nigeria. Etiopía y Senegal, del que esta ciudad fue un eje desde mitad del siglc XVI hasta principios del XIX, Salvador de Bahía exige una caminata por el Pelourinho. Paseo que conviene hacer por la tarde, cuando el sol comienza a bajar y la temperatura se acomoda en sus 25 grados centígrados promedio.
Anochece hacia las 18, el horario en el que comienzan a dejarse ver ios shows callejeros de capeara -arte marcial africano que practicaban los esclavos y que hoy persiste como disciplina lisica- y las distintas batucadas con música típica. El escenario son las calles del Pelourinho, cuyo oscuro empedrado se llama cabeza de negro”, y data de la época colonial.
El Mercado Modelo, en la parte baja de la ciudad, es el punto correcto para comprar un souvenir de Bahía. Las artesanías hechas en madera o los típicos pantalones bahianos suelen ser los que más regateos originan.

Etiquetas: ,

Deja tu comentario

Escribe un comentario sobre estética y belleza. Some basic HTML is allowed for formatting.

Comentarios

Deja un comentario!