Visitando el Monasterio de El Escorial
Monasterio de El Escorial.
“Madrid está hueca por dentro”, explica el chofer del autobús que abandona la ciudad de Madrid, con rumbo noroeste.
Sin embargo, muy pronto el centro de la fiesta traspasó las fronteras de La Villa y los cortesanos madrileños buscaron en los prados y bosques de sus afueras un lugar para el recogimiento o la voluptuosidad de sus almas. De ahí que sea en estampas periféricas, lugares perfectos para una escapada, que se mantiene hasta hoy el reflejo de aquella ciudad imperial que atropello el tiempo.
