Archivos para Agosto, 2010

Visitando el Monasterio de El Escorial


Monasterio de El Escorial.
“Madrid está hueca por dentro”, explica el chofer del autobús que abandona la ciudad de Madrid, con rumbo noroeste.
Sin embargo, muy pronto el centro de la fiesta traspasó las fronteras de La Villa y los cortesanos madrileños buscaron en los prados y bosques de sus afueras un lugar para el recogimiento o la voluptuosidad de sus almas. De ahí que sea en estampas periféricas, lugares perfectos para una escapada, que se mantiene hasta hoy el reflejo de aquella ciudad imperial que atropello el tiempo.

Etiquetas: ,

Del crucero al monasterio del escorial


El Monasterio del Escorial, Aranjuez y Chinchón, en una recorrida por las afueras de la capital española.
Madrid no le es del todo fiel a la memoria, quizá por eso siempre vale otra vuelta. Entre quienes la conocieron durante el albor democrático de los 70 o durante su loca movida en los 80, no encaja del todo este ir y venir de jóvenes enconjuntados que parecen recién salidos de una vidriera, el crisol de etnias que se apiñan en cada boca de subte, esas miradas enfrascadas en coquetos anteojos de diseño que revisan las ofertas que les depara el invierno mientras recorren sus calles todavía decoradas con guardas luminosas y motivos navideños que firman Agatha Ruiz de La Prada y otros artistas de la pasarela. Pero esta Madrid pos-moderna convive y se abre hacia otra que allá por el XVI fue el corazón de un Imperio donde “el sol no se ponía”. Hasta que en 1561 Felipe II fijó su residencia aquí, el rey y su corte no habían tenido una sede fija (Toledo era la más habitual). Sin embargo, muy pronto el centro de la fiesta traspasó las fronteras de La Villa y los cortesanos madrileños buscaron en los prados y bosques de sus afueras un lugar para el recogimiento o la voluptuosidad de sus almas. De ahí que sea en estampas periféricas, lugares perfectos para una escapada, que se mantiene hasta hoy el reflejo de aquella ciudad imperial que atropello el tiempo.

Etiquetas: , ,

En el teatro del crucero Sinfonía


Están en línea con el Teatro del Sinfonía, con capacidad para más de mil personas. El lugar indicado para que el capitán de la nave, Raffaele Ponti, en la noche de gala, estreche la mano de todos los pasajeros, brinde y se fotografíe con ellos. Chicos y jóvenes no se ven. Seguro estarán en sus propios reductos, los clubes de niños Pinocchio y el de adolescentes The Planet.
Porque el barco es así: se puede estar solo, se puede estar con todos. Allí se ve la silueta de la sensual costa brasileña. Hay emoción. Y apuro por aprovechar el puñado de horas en cada escala. Es fácil presentir la exuberancia del otro lado de la arena: las cascadas de Ilhabela, las playas de Buzios, la magia de Río. Pero esa es otra historia. Ya lo dijo Capote: sobre todo es el viaje en barco. Si deseas ver más información turistica sobre las costas de brasil te recomendamos que visites lugares turísticos es una muy buena opción.

Etiquetas: , ,

Viajando en cruceros a brasil 2010


Las cámaras digitales no dan abasto. “En un barco con europeos esto jamás pasaría”, da cuenta de su millaje en los mares Nina, una actriz de películas picarescas de los 60. Un jubilado cordobés, José, la contempla y acelera la sobremesa para tirarse unas fichas a la ruleta. Dice que esta noche, sí, ganará. Un matrimonio de paraguayos destaca la calidad de los musicales que se presentan.

Etiquetas: ,

Gastronomia en el crucero


El aroma de los platos calientes que maniobran en el aire sonrientes mozos indonesios se fusiona con las fragancias de los perfumes de los comensales. Es la hora de producirse, de hacer sociales. Hacia los postres, el climax: una canzonetta napolitana y “Volare” por los Gypsy Kings desatan -una detrás de la otra, noche a noche-un revoleo generalizado de servilletas.

Etiquetas: , ,

« Página anterior