Fredoom of the seas
Fredoom of the seas.
Y con sus 339 metros de largo, 56 de ancho y 63 de alto hasta costaba imaginárselo navegando.
Algo similar les debe ocurrir ahora a quienes, desde distintos puntos del puerto, lo miran desplazarse por uno de los canales. El conductor de una moto de agua, que viene en sentido contrario, detiene su marcha para observarlo. Las olas que levanta el barco zarandean a la moto como si fuese una cascara de nuez: son David y Goliat, en versión marítima.
